viernes, 18 de marzo de 2011

Otro atrapado en Peninsula Valdez

Turista cautivo en Península Valdés

03/03/11 - 01:21
Con mi familia visité Península Valdés por medio de una excursión. Para almorzar nos llevaron al restó bar del parador Faro Punta Delgada, pero el guía me advirtió que no podía consumir los alimentos que había llevado ni el parador ni en la combi porque no me permitirían ingresar a la reserva de elefantes marinos.
Reclamé a las agencias, a la Secretaría de Turismo de la Nación, a Turismo de Puerto Madryn, al ministro de Turismo de Chubut y a la Subsecretaría de Areas Protegidas, pero nadie responde.

Turista cautivo en Península Valdés

Turista cautivo en Península Valdés

viernes, 4 de febrero de 2011

Punta Delgada en Península Valdez: La Patagonia privatizada

En Punta Delgada, al sureste de la Península Valdez, Provincia de Chubut, República Argentina, hay un apostadero de lobos marinos.
O eso me dijeron, ya que no pude verlos.
Viajé 70 Km. por camino de ripio desde Puerto Pirámide, mas la distancia entre Puerto Madryn y Puerto Pirámide, y me encontré, al cabo de esa ruta con una tranquera y el siguiente cartel
Abri la tranquera y pasé a pie con la intención de llegar caminando hasta la costa a ver los lobos marinos.
Una empleada de ese hotel se acercó y me preguntó que iba a hacer.
-Voy caminando hasta la costa del mar, respondí.
-¿Va a consumir algo en el restaurant del hotel? Preguntó ella.
-No, solamente a ver los lobos marinos y me voy.
-Entonces no puede pasar. Este es un lugar privado.
-Señorita, ya veo que es privado, pero no pueden impedirme ir hasta la costa del mar argentino. Es mi derecho pasar por acá.
-No, no lo voy a dejar, dijo la joven mientras llamaba por su handy a alguien para que viniera.
-Bueno, le respondí. Entiendo que no me deja pasar a ver el mar en su terreno. Por lo tanto, voy a rodear el alambrado y caminar un poco mas allá, donde no hay alambrado, dije.
-Sigue siendo privado. No pase.
-Yo voy a ir igual porque es mi derecho, y solamente me voy a detener si alguien me lo impide por la fuerza.
Comencé a rodear el alambrado y a dirigirme hacia la costa y al poco se oyen unas voces.
-Eh! ¿Donde va?
Expliqué nuevamente mi pacífica intención a un hombre que agresivamente se me acercaba.
-Mire, acá no pasa. Tengo órdenes, dijo.
-Sus órdenes son ilegales, respondí.
-Pero esto es propiedad privada.
Y así siguió la cosa, mientras yo procuraba avanzar y el hombre este, empleado obsecuente y fiel de un propietario abusador se puso delante de mi y no me dejó avanzar.
Acá van las fotos
Desde luego que yo soy el de anteojos y bermuda, y el custodio es el otro.
En resumen no pude ver los lobos, no pude acercarme caminando a la costa del mar argentino y comprobé que en la Provincia del Chubut la Patagonia está privatizada.